William Faulkner (curso virtual)

William Faulkner: un acercamiento a su obra

Este curso fue impartido de manera virtual del 17 de septiembre al 17 de diciembre de 2018

Duración: 12 sesiones de 1.5 hrs cada una.

Costo: $1200.00 MXN o $70.00 USD vía PayPal (incluye material de lectura)

Imparte: Gerardo Piña[1]

Para más informes: gerardo.hpm@gmail.com

Presentación

La obra de William Faulkner es una de las más complejas y expresivas de la literatura del siglo XX. Su influencia es prácticamente universal. Fue un autor preocupado por una visión crítica de su sociedad y por una exploración estética constante. El conjunto de su obra ejemplifica perfectamente que ética y estética son, a fin de cuentas, una misma cosa.

Objetivo

La complejidad y la extensión de las novelas de este autor norteamericano suelen disuadir hasta a los más entusiastas. Por ello en este curso haremos un ejercicio de crítica literaria para facilitar la aproximación a cada una de las obras abajo enlistadas.

Obras comentadas:

  • El sonido y la furia (1929)
  • Mientras agonizo (1930)
  • Luz en agosto (1932)
  • ¡Absalón! ¡Absalón! (1936)

[1] Gerardo Piña (CDMX, 1975) es licenciado en letras hispánicas por la UNAM y Dr. en literatura inglesa por la University of East Anglia (UK). Da clases de literatura y traducción en la UNAM y de inglés académico en el ITESM. Su publicación más reciente es Donde el silencio se bifurca (Periférica: 2017).

Donde el silencio se bifurca

 

IMG_7774(1)

Ficha técnica del libro: click aquí

Da click aquí para leer un adelanto de la novela.

“Ser escritor no significa nada. Que yo sepa”. Aquí Jorge Morla entrevista a Gerardo Piña para el diario El País

Y en el siguiente enlace Jesús Rojas de Relibro reseña Donde el silencio se bifurca.

En la edición del 20 de mayo de 2018 del programa de radio La estación azul de RTVE de España comentaron Donde el silencio se bifurca (del minuto 29 al 36).

Aquí Andrés Paniagua comparte una breve reseña de Donde el silencio se bifurca.

Delivery

Inconsecuencias

Delivery

Ahead of you, still shut, the passageway
Into noise, strife and time.
You realize the rocking has stopped
Labours are grinding down
To a shrill end –or just about to start
(Depending on the point of view—but whose?)
At last, after months of secret gestation
Your powers to deal with what awaits you
Shall be put to the test.
Then you are being pushed towards the din
The world explodes on you:
Fierce realm –impossible to make sense of.
For an instant you are dimly aware
Of others calling and grabbing at you
Then knowledge of steel on your body; pain
And the plunge into the cold briny dark.

Ver la entrada original

Rulfo y sus enemigos

¿Se imaginan una carta firmada por la Fundación Rulfo a favor de la versión oficial en el caso Ayotzinapa? ¿Qué opinión les merecería la Fundación Rulfo apoyando al PRI en las elecciones de un estado o del país?

Con su presencia, su firma e incluso su silencio, un autor legitima una serie de acciones a lo largo de su vida: cuando Octavio Paz “renunció” a su cargo como miembro del gobierno de Díaz Ordaz en 1968, por ejemplo, o cuando se convirtió en una de las figuras cercanas de Salinas de Gortari y en un promotor de su gobierno. Cuando los autores alcanzan una gran notoriedad (Juan Rulfo, por ejemplo) esas acciones adquieren mayor relevancia.

La Fundación Juan Rulfo fue creada por los familiares, los herederos legítimos del autor. Ellos no solo heredaron los derechos sobre su obra, también la responsabilidad de legitimar acciones en nombre del escritor. Al permitir que un premio lleve su nombre, por ejemplo, estos herederos legitiman en memoria de Juan Rulfo los procesos en los que dicho premio se otorga. Cuando este proceso se altera y resulta en acciones que a los ojos de la Fundación (y de muchos otros) son éticamente inaceptables, la Fundación decide dejar de legitimar este proceso. Por cierto, el registro del nombre de Juan Rulfo como propiedad industrial fue la única alternativa que Padilla y compañía, los entonces organizadores de la FIL Guadalajara y del premio, les dejaron a los herederos de Rulfo para ser escuchados. Nunca, hasta donde yo he podido investigar, han demandado a nadie por el uso del nombre o la figura de Rulfo.

Si estos herederos deciden retirarse de un festival literario porque de última hora les avisaron que en dicho festival (cuyo eje es un homenaje a Rulfo, por cierto) se presentaría un libro con el que ellos no están de acuerdo porque a su parecer vulnera éticamente al autor, están en todo su derecho. Es igual que si a uno de ustedes les hicieran un homenaje y les pidieran compartir mesa con personas que ustedes consideran que los han dañado éticamente. Puede que estén equivocados, pero tienen todo el derecho de levantarse de la mesa y de pedir que se retire su nombre y sus fotos de dicho homenaje, pues no desean participar.

Esto no implica que los demás puedan leer, comentar, debatir, etc. la obra de Rulfo cuando así lo deseen. Simplemente significa que los herederos del autor no están de acuerdo en que se les considere como participantes.

Confundir esta posición con censura o prohibición de la lectura, diálogo o debate sobre la obra y vida de Rulfo es seguirle el juego a quienes sí están interesados en falsear la postura de Rulfo y varios autores que los apoyan. Estas personas son quienes están cerca del gobierno actual y quienes sí han insultado y censurado autores en procesos fraudulentos (Fernando García Ramírez, Ricardo Cayuela o Mauricio Montiel, por ejemplo, son responsables de antologías financiadas con el erario en procesos fraudulentos y de insultar sistemáticamente a autores que critican estas acciones).

Quizás si los herederos de Rulfo no fueran tan quisquillosos, hoy tendríamos al presidente de México otorgando el premio Juan Rulfo a C. Gómez Leyva, por ejemplo. Por suerte, si algo así ocurriera (i.e. que el presidente otorgará un premio nacional a alguien de mérito cuestionable) al menos durante varios años el nombre de Juan Rulfo no sería utilizado de esa manera. Gracias a sus herederos.